sábado, 29 de agosto de 2026

Yo era ella




Siguiendo sus pasos, me he sentido feliz contemplando como sus coletas rebotaban en la empedrada calle de Córdoba. Ella, mientras tanto, ha seguido avanzando decidida. Ni siquiera ha reparado en el cartel que promete cenas que incluyen un espectáculo flamenco.

No puedo dejar de pensar que hace veinte años yo era ella, corriendo por estas mismas calles. Ahora soy yo el que carga de su mochila y vigila cada esquina, por temor, siempre, a que se vaya a perder.

Y mientras el eco de nuestros pasos se diluye en las callejas de la Judería, he ido tomando conciencia de que ya nunca llegaré a alcanzarla del todo.