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lunes, 14 de septiembre de 2026

Un rayo de luz

Mientras la anciana removía la olla, lo hacía como siempre: despacio, con ese gesto suyo que parecía mezclar también los años. El vapor le subía a la cara y por un momento le recordó a esas oraciones que uno dice sin pensarlas, solo porque salen solas, y se perdían en el rayo de sol que entraba por la ventana.

Afuera, la calle seguía con su ruido de gente, pero allí dentro todo estaba quieto: las patatas hirviendo, el olor a leña, ese silencio que solo tienen las cocinas antiguas. Nadie le enseñó a cocinar, eso es verdad, pero sí a aguantar. Y cada vez que metía la cuchara y movía el guiso, sentía —aunque no lo dijera en voz alta— que todavía tenía algo que hacer en el mundo, que la vida seguía ahí, acompañándola.

miércoles, 12 de agosto de 2026

La mujer de los sueños

Desde hace semanas vengo sintiendo que una mujer atraviesa el velo de mis sueños como quien cruza una cortina líquida. Todo comienza cuando, en la dormivela, percibo en la penumbra un resplandor que no pertenece al mundo. Luego, cada noche, ella se adentra más y más en mí, hasta que su sombra roza mi respiración.

El insomnio se ha vuelto un ritual para mí, una espera en la que temo que no haya un nuevo amanecer. Ella, sin embargo, ajena a mis miedos, me sonríe, y el silencio de la habitación se llena de ecos que no son suyos. En algún momento, todas las noches, llego a tomar conciencia de que todo se ha disuelto y el tiempo se ha replegado como una cortina transparente tras la que ella se oculta.

Al final, cuando consigo despertar, siempre descubro que es ella, la mujer, la que está soñando, y que yo soy solamente su sueño.

lunes, 10 de agosto de 2026

La mujer del Centro Comercial

Cuando estoy haciendo la fotografía observo a una mujer que camina lentamente entre luces y escaparates que no parecen mirarla. Podría decir que su cuerpo se estaría mezclando con los reflejos de los anuncios, como si estuviera buscando algo que no está a la venta.

Viendo cada uno de sus lentos pasos pienso que la fotografía saldrá movida. Es posible que la mujer esté pensando en unos días pasados en que el mundo parecía más pequeño, menos ajetreado, más suyo. Y mientras la escalera mecánica desciende, creo que está comprendiendo que la nostalgia es la única tienda que hoy está abierta para ella.

viernes, 24 de julio de 2026

Cristo de la Expiración

En la penumbra de la Capilla de la Expiración, se siente como respira el silencio. El “Santísimo Cristo de la Expiración” inclina la cabeza, como si aún escuchara los últimos susurros del mundo. A sus pies, “María Santísima del Silencio” sostiene un dolor que no necesita expresarse en palabras. Las velas tiemblan, y sus llamas custodian algo que solamente la fe comprende. El aire huele a azahar y a plegarias que se repiten en el tiempo. Ante la visión de las imágenes, todo está suspendido, y Córdoba parece haberse arrodillado.

miércoles, 22 de julio de 2026

Un rayo de luz

Bajo los arcos antiguos, la procesión avanza en silencio. Los niños caminan despacio mientras un rayo de luz, que atraviesa la penumbra y cae en diagonal, los convierte en pequeñas apariciones. Vestidos de encajes blancos y de una fe que todavía no comprenden, avanzan entre las columnas infinitas.

El metal de la cruz está brillando, y contemplando la escena uno siente que el silencio que reina no es vacío: es una promesa de algo de lo que solamente los encapuchados, que parecen sombras que aprendieron a rezar, son conscientes. Ellos saben que en este momento todo murmura: la historia, las culpas, las esperanzas, y que en este instante suspendido, la infancia y lo eterno caminan al mismo paso.