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martes, 28 de julio de 2026

Brote de higuera

Los brotes de la vieja higuera empezaban a despertar. Me fijé en una de sus ramas, de la que surgía una nueva vida, pequeña, pero decidida a vivir. Sentí que podía respirar lentamente, al ritmo de la tierra. La contemplé en silencio. Después de tantos inviernos, pensé, la vida estaba encontrando una nueva forma de retornar. El aire olía a tierra húmeda y a promesa de primavera.

En mi delirio, creí sentir que el brote temblaba, como si me reconociera, y supe que no solo el árbol despertaba: también el mundo volvía a empezar y mis esperanzas estaban renaciendo.

jueves, 23 de julio de 2026

Primavera

Me acerqué al brote de la higuera y cuando iba a fotografiarla sentí que ella me observaba y que su verde recién nacido murmuraba mi nombre, como si recordara algo que yo había olvidado. El aire vibraba a su alrededor, y por un instante creí ver que el brote había nacido, realmente, de una nada inexistente. Cuando lo toqué, sentí también que una tibieza imposible me recorría el pecho, como si la primavera hubiera despertado dentro de mí. Sé que no es cierto, que la primavera aún no ha llegado, pero en este brote ya la escucho respirar.

sábado, 27 de junio de 2026

En el corazón dorado

En el corazón dorado de la flor, la vida susurra su secreto. Los pétalos se abren como un regalo, temblando bajo la brisa fría y los estambres, encendidos como velas, guardan el calor de los recuerdos. En el aire, todo huele a infancia y esperanza y en este instante el mundo entero cabe en el centro de esa flor.

domingo, 21 de junio de 2026

Esperanza

Cuando la contemplo trepando por la pared encalada siento como si estuviera tanteando el mundo con sus dedos minúsculos. El cable, que alguien colocó de guía a su lado, asciende recto como un río que ya conociera que su destino es el cielo. Las ramitas, que quizá lo han confundido con un hermano, parecen ofrecerle sus zarcillos como preguntas. El cable nunca las responde, pero ellas, desde siempre, han tratado de llenar su savia con su fuerza y ensueños.

Todas las mañanas me gusta observar como van surgiendo nuevas hojitas amarillas, que semejan pequeñas lámparas encendidas y me siento feliz contemplando el milagro. Sospecho que alguna noche habrán nacido uvas de luz.