martes, 11 de agosto de 2026

Deterioros

El hombre sentía que su vieja camioneta, fiel compañera durante tantos años, aún respiraba, como si el tiempo le hubiera prestado unos últimos latidos. Las nubes, apenas entreabiertas, dejaban caer una luz que parecía recordar cosas que él ya tenía olvidadas. La hierba dorada se movía en círculos, como si danzara alrededor de unos ancestrales secretos. Por un instante, creyó que la camioneta se desdoblaba en otra, más joven, más viva, hecha de pura luz y color y entonces comprendió que el deterioro no era solo muerte, sino uno de los modos en que los objetos aprenden a soñar.